Desde hace seis d茅cadas, cada vez que Estados Unidos y Cuba se sentaron a dialogar, con distinto grado de voluntad y exigencias, siempre hubo un tema que complic贸 las negociaciones y que volvi贸 a surgir en las conversaciones incipientes de este a帽o: los miles de reclamos de personas y empresas estadounidenses por las expropiaciones en la isla bajo el gobierno castrista, por un valor estimado de m谩s de US$ 9.000 millones.
En medio de la renovada presi贸n de Washington hacia La Habana con un boicot energ茅tico y la , el Gobierno del mandatario Miguel D铆az-Canel rechaz贸 la idea de un cambio de r茅gimen, pero reconoci贸 tanto los reclamos desde EE.UU. por las nacionalizaciones como las compensaciones que Cuba pide por el . 鈥淪on temas que se pueden conversar, muy complejos, pero que requieren un di谩logo y que son temas leg铆timos鈥, declar贸 en marzo el vicecanciller Carlos Fern谩ndez de Coss铆o en conferencia de prensa, cuando la negociaci贸n se asomaba como m谩s viable antes del aumento de las tensiones.
Las nacionalizaciones son 鈥渦n tema de bastante prioridad, de los primeros que se ponen sobre la mesa cuando ambos pa铆ses tienen contacto鈥, dijo a CNN el economista Ricardo Torres, exdocente de la Universidad de La Habana y profesor de la American University en Washington. 鈥淓n la era Obama se plante贸 en la comisi贸n bilateral para analizar los diferentes asuntos. Hab铆a desacuerdos, y ese fue nombrado espec铆ficamente鈥, record贸 sobre el per铆odo de deshielo previo a la victoria de Donald Trump en 2016.
El investigador afirm贸 que de la parte cubana suele haber declaraciones de disposici贸n al di谩logo, pero que hasta ahora no ha escuchado de parte de EE.UU. un reconocimiento abierto de la validez de los reclamos de La Habana.
El presidente Donald Trump ha manifestado sobre Cuba, ya sea 鈥渢omar el control鈥 o 鈥渓iberarla鈥, y as铆 lograr lo que 12 de sus antecesores no pudieron. La semana pasada, reiter贸 que conf铆a que doblegar谩 la postura del castrismo. 鈥淐reo que van a tener que venir a nosotros. Es una naci贸n fallida. Es una naci贸n totalmente fallida鈥, dijo Trump a Fox 小萝莉影视.
A fines de 1960, casi dos a帽os despu茅s del triunfo de la Revoluci贸n Cubana, un agente entr贸 al Banco Pedroso en La Habana con una ametralladora y expuls贸 a los due帽os para confiscar la entidad. 鈥淟es dijeron que ahora este era el banco del pueblo. Ni siquiera pudieron sacar las fotos familiares de las paredes de su oficina鈥, relat贸 a la agencia AP el abogado cubano Raul Valdes-Fauli, cuya familia hab铆a fundado el banco. D茅cadas despu茅s ser铆a elegido alcalde de Coral Gables, un suburbio de Miami.
El proceso de nacionalizaciones comenz贸 con una reforma agraria en 1959 que estableci贸 m谩ximos a la propiedad de la tierra por parte de extranjeros, y varios empresarios estadounidenses exced铆an ese l铆mite en sus latifundios.
鈥淐uba opt贸 poco a poco por un modelo estatal que ten铆a que ser dominante en la econom铆a. Eso era incompatible con presencia de empresas extranjeras, de Estados Unidos y otros pa铆ses鈥, dijo Torres, quien se帽ala tambi茅n que existe una narrativa que plantea que, adem谩s de la aplicaci贸n de las pol铆ticas dom茅sticas, tambi茅n fueron 鈥渦na reacci贸n a medidas que fue tomando EE.UU.鈥.
Al a帽o siguiente, Cuba nacionaliz贸 masivamente empresas estadounidenses, incluyendo refiner铆as, plantas de az煤car, bancos y compa帽铆as el茅ctricas. La Casa Blanca respondi贸 con sanciones econ贸micas y el entonces presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower, estableci贸 el primer embargo con una prohibici贸n de exportaciones, excepto medicinas y algunos alimentos.
鈥淓n ese momento, hab铆a una necesidad de una reforma agraria, de una nacionalizaci贸n de la infraestructura de Cuba. Ese gran proyecto de poner en las manos del pueblo, los recursos del pa铆s, es algo que preexist铆a a lo que fue la carrera pol铆tica de Castro. Fidel hizo que se creara un enfrentamiento con EE.UU. sabiendo que el Gobierno de Eisenhower iba a jugar seg煤n las reglas del juego鈥, dijo a CNN la historiadora Lillian Guerra, directora del Programa de Cuba en la Universidad de Florida y autora de varios libros sobre la isla. 鈥溌緼caso Cuba iba a pedirle (a las refiner铆as estadounidenses) que refinaran petr贸leo de la Uni贸n Sovi茅tica? 驴Qu茅 es eso? All铆 empieza este negocio, la serie de enfrentamientos, que justifica la radicalizaci贸n de la pol铆tica econ贸mica鈥, afirm贸.
Guerra se帽al贸 que el proceso cont贸 con respaldo popular con un discurso de soberan铆a, aunque resalta que en ese momento buena parte de la prensa ya hab铆a sido nacionalizada, lo que 鈥渓e da tremendo poder a la narrativa oficialista鈥.
En esa d茅cada, EE.UU. certific贸 a trav茅s de la casi 6.000 pedidos de ciudadanos y empresas estadounidenses por propiedades nacionalizadas en Cuba, con un valor original estimado en unos US$ 1.900 millones y que, actualizado por intereses, se acerca a los US$ 10.000 millones. Luego volver铆a a abrir por unos meses la posibilidad de presentar reclamos en 2005 y certific贸 como v谩lidos otros dos pedidos, uno de ellos por US$ 50 millones.
En los a帽os 90, durante el Gobierno de Bill Clinton, el embargo estadounidense fue reforzado con las leyes de Democracia Cubana (1992) y luego con la de Libertad Cubana y Solidaridad Democr谩tica (1996), conocida tambi茅n como ley Helms-Burton, en respuesta a un incidente de ese a帽o en el que aviones de combate cubanos derribaron dos naves privadas, seg煤n EE.UU., en espacio a茅reo internacional. La legislaci贸n tuvo como objetivo principal limitar las operaciones comerciales de otros pa铆ses, pero tambi茅n permite a estadounidenses demandar a quienes confiscaron sus propiedades. El t铆tulo que habilita las demandas contra quienes 鈥渢rafiquen鈥 con propiedades expropiadas estuvo dormido por d茅cadas hasta que el presidente Donald Trump lo activ贸 en 2019 y ya hay dos casos que , alimentando las esperanzas de los interesados.
Esos ecos de la Guerra Fr铆a contin煤an resonando en la di谩spora cubana y las empresas afectadas por las medidas de Castro. 鈥淗ay una comunidad de gente superderechista que quieren recuperar lo que fue un pasado fabuloso para ellos en Cuba. (鈥) Trump no est谩 interesado en que yo recupere la casa de mi abuelo en Fontanar. Est谩 interesado en que las grandes familias que quieren vengarse puedan recuperar lo que piensan que les toca鈥, afirm贸 Guerra, que declar贸 como testigo experta en dos litigios vinculados al proceso.
Cuando Trump abri贸 la puerta de los tribunales, muchos todav铆a ve铆an ese camino como un litigio costoso y sin muchas esperanzas. Pero si la Corte Suprema se pronuncia a favor de otorgar una excepci贸n a la amplia inmunidad de la que generalmente gozan los gobiernos extranjeros en la Justicia estadounidenses, podr铆a desatarse una oleada de casos.
Adem谩s, frente a temores de grupos anticastristas de que se repita un escenario como el de Venezuela (un alivio de sanciones sin un cambio, al menos en lo inmediato, en la direcci贸n pol铆tica o pasos claros hacia una transici贸n electoral) es m谩s dif铆cil en Cuba por un impedimento legal estadounidense vinculado a las expropiaciones. La ley Helms-Burton establece los pasos para un levantamiento del embargo y entre ellos requiere 鈥渕edidas apropiadas para la devoluci贸n鈥 de las propiedades confiscadas. De esta forma, m谩s all谩 de los grupos de presi贸n con base en Florida, es el propio marco legal el que mantiene el tema sobre la mesa para cualquier escenario de di谩logo.
Cuba destaca que ya firm贸 acuerdos compensatorios d茅cadas atr谩s con seis pa铆ses, aunque todos ellos con montos mucho menores que los reclamos desde EE.UU., y sin una disputa pol铆tica tan marcada como la que se mantiene entre Washington y La Habana. Cada a帽o, el castrismo reclama ante la ONU el perjuicio que sufre por el embargo y en 2025, afirm贸 que las p茅rdidas acumuladas en las 煤ltimas d茅cadas bordear铆an los US$170.000 millones. Adem谩s, en 1999 Cuba present贸 una demanda por 鈥渄a帽os humanos鈥 de los operativos de EE.UU. o derivados de las acciones a las que atribuye la muerte de 3.478 ciudadanos cubanos, y un tribunal cubano sentenci贸 al Gobierno de EE.UU. a pagar una compensaci贸n de US$ 181.100 millones. Son reclamos que Washington nunca valid贸 p煤blicamente.
Un caso habitualmente citado como precedente es el de Vietnam, que tras el fin de la guerra en 1975 reclamaba reparaciones y reconstrucciones, mientras que Washington ped铆a por las propiedades nacionalizadas. La Casa Blanca impuso un embargo y durante a帽os no se concret贸 una negociaci贸n efectiva. Fue en los a帽os 90 cuando Vietnam, tras un proceso de apertura econ贸mica, ya no insisti贸 activamente por las reparaciones, sin formalizar esa postura, pero dejando que el tema salga de la agenda. Clinton levant贸 el embargo y anunci贸 la normalizaci贸n de lazos diplom谩ticos, en un proceso en el que EE.UU. s铆 obtuvo una compensaci贸n parcial, y ofreci贸 programas de cooperaci贸n y ayuda humanitaria. Sin una renuncia formal a las demandas, Vietnam las subordin贸 a objetivos estrat茅gicos.
Para Torres, la negociaci贸n contiene 鈥渦na dimensi贸n t茅cnica, pol铆tica, legal, pero el elemento dominante es el pol铆tico鈥. Seg煤n apunt贸, Cuba mantiene sus reclamos para poner presi贸n y fortalecer su poder negociador, pero puede llegar un momento en que deje pasar algunos puntos. M谩s a煤n durante una profunda crisis econ贸mica y energ茅tica por la que le urgen alivios econ贸micos, comerciales y humanitarios. 鈥淪i se abre el momento, la oportunidad de verdad, de resolver los problemas que hay en la agenda, no me extra帽ar铆a que (Cuba) diga 鈥榥os olvidamos de estas reclamaciones, me interesa no tener ning煤n obst谩culo鈥. Eso fue lo que hicieron los vietnamitas: cuando se reabri贸 el proceso, no los mencionaron m谩s鈥, compar贸.
La penuria econ贸mica de Cuba, por otra parte, deja claro tambi茅n que, de intentar llegar a un acuerdo, La Habana no tiene posibilidad alguna de pagar en el corto plazo. 鈥淵a ser铆a una discusi贸n m谩s t茅cnica sobre el mecanismo, con posibles pagos anuales. Si eso surgiera de una negociaci贸n, habr谩 un elemento de pragmatismo que tendr谩 que imponerse. En las condiciones econ贸micas en las que est谩 Cuba hoy, no puede plantearse una compensaci贸n masiva, total, inmediata. Ser铆a imposible totalmente鈥, agreg贸 Torres.
El profesor de la American University indic贸 la gran pregunta es cu谩nto est谩 dispuesto a ceder cada parte y bajo qu茅 orden, ya que considera 鈥渋rrealista鈥 pensar que Cuba puede dejar para el final un alivio, aunque sea parcial, de las sanciones. 鈥淰a a reclamar algunas medidas que le permitan mejorar su econom铆a鈥 y as铆 afrontar los pagos, agreg贸.
Por lo pronto, hay optimismo en sectores del exilio cubano. A inicios de abril, un grupo de acaudalados empresarios cubanoestadounidenses de diferentes sectores se reunieron en Miami y expresaron su disposici贸n a aportar para la reconstrucci贸n de la isla. Eso s铆, solo en caso de que Cuba 鈥渟ea libre鈥 y tenga una Constituci贸n 鈥渜ue proteja la empresa privada鈥, una posibilidad que ya no ven tan lejana.
The-CNN-Wire
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