Durante m谩s de dos d茅cadas, un par de imponentes leones de granito flanquearon la entrada de un edificio de color rojo 贸xido en pleno 脕rtico.
Ya no. El mes pasado desaparecieron, y su ausencia refleja la creciente tensi贸n geopol铆tica en el 脕rtico.
Los leones desaparecidos custodiaban una estaci贸n de investigaci贸n operada por China en el asentamiento de Ny-脜lesund, en Svalbard, un archipi茅lago situado entre la Noruega continental y el Polo Norte.
En mayo, la empresa estatal noruega que gestiona el asentamiento los retir贸. En junio, quit贸 un letrero del edificio que dec铆a 鈥淓staci贸n del R铆o Amarillo鈥.
Algunos expertos interpretan la medida adoptada por Noruega como parte de los intentos por reforzar su soberan铆a sobre esta porci贸n del 脕rtico ante los profundos cambios geopol铆ticos y clim谩ticos.
Groenlandia puede dominar las preocupaciones del 脕rtico, ya que el presidente Donald Trump alegando la necesidad de contrarrestar la creciente influencia de Beijing y Mosc煤, pero otra disputa potencialmente explosiva se est谩 desarrollando en Svalbard, donde China y Rusia ya tienen presencia.
Y algunos temen que el mundo no le est茅 prestando suficiente atenci贸n.
Svalbard es un singular archipi茅lago. Cuenta con apenas unos 3.000 habitantes, pero carece de poblaci贸n aut贸ctona y las mujeres no pueden dar a luz all铆.
Alberga Longyearbyen, la ciudad habitada permanentemente m谩s septentrional del mundo, y es el lugar que se calienta m谩s r谩pidamente en el planeta, alcanzando temperaturas a la media mundial.
Un tratado centenario otorga a Noruega plena soberan铆a, pero tambi茅n permite que personas de casi 50 pa铆ses signatarios, incluidos China y Rusia, vivan y trabajen en Svalbard sin necesidad de visado.
En las 煤ltimas d茅cadas se ha convertido en el principal centro de investigaci贸n cient铆fica del 脕rtico a nivel mundial y en un singular ejemplo de cooperaci贸n internacional.
鈥淧ersonas de todo el mundo, con enormes diferencias culturales, se re煤nen para colaborar鈥, afirm贸 Hedda Andersen, glaci贸loga que trabaja en la estaci贸n de investigaci贸n de Ny-脜lesund.
Pero esta armon铆a se est谩 erosionando a medida que la singular configuraci贸n de Svalbard choca con unas relaciones internacionales cada vez m谩s fracturadas y con la b煤squeda de influencia de los pa铆ses en un 脕rtico que se calienta r谩pidamente.
鈥淪e est谩 observando c贸mo el contexto geopol铆tico m谩s amplio se extiende al territorio de una manera que no hab铆a ocurrido en d茅cadas anteriores鈥, declar贸 Otto Svendsen, investigador asociado del Centro de Estudios Estrat茅gicos e Internacionales.
La geograf铆a de Svalbard es uno de sus mayores atractivos. Su oc茅ano cuenta con ricos caladeros y valiosos minerales en el lecho marino.
Adem谩s, goza de una ubicaci贸n privilegiada para utilizados para la ciencia, la predicci贸n meteorol贸gica y la defensa.
Adem谩s, se encuentra cerca de la pen铆nsula rusa de Kola, una de las regiones militares de mayor importancia estrat茅gica del pa铆s, donde se ubica gran parte de su arsenal nuclear mar铆timo.
El archipi茅lago es de f谩cil acceso. Los vuelos regulares desde Noruega continental permiten llegar al 脕rtico en cuesti贸n de horas.
Decenas de pa铆ses tienen presencia en Svalbard, entre ellos Rusia, China, el Reino Unido, Italia, Jap贸n y Polonia.
Sus estaciones de investigaci贸n constituyen una puerta de entrada a la influencia 谩rtica, 鈥渃asi como una moneda geopol铆tica鈥, afirm贸 Serafima Andreeva, investigadora asociada del Instituto 脕rtico, un centro de estudios.
Durante d茅cadas, el lema en la regi贸n fue 鈥淎lto Norte, baja tensi贸n鈥, declar贸 Eivind Vad Petersson, secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega, pero 鈥渆sa ya no es una descripci贸n precisa de la realidad鈥.
La invasi贸n a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022 asest贸 un duro golpe a la idea de que el 脕rtico era inmune a las turbulencias geopol铆ticas y puso de manifiesto la contradicci贸n de que Rusia tuviera un asentamiento en territorio de la OTAN.
Barentsburg, un puesto avanzado de miner铆a e investigaci贸n en Svalbard, est谩 habitado casi en su totalidad por rusos y est谩 presidido por un enorme busto de Vladimir Lenin.
Las acciones rusas en Svalbard han exacerbado a煤n m谩s las tensiones.
En 2023, Rusia organiz贸 un en Barentsburg, con un convoy de camiones y motos de nieve que portaban banderas rusas y un helic贸ptero que volaba a baja altura, por lo que la autoridad de aviaci贸n noruega mult贸 a Rusia.
El a帽o pasado, el legislador ruso Sergey Mironov sugiri贸 que Svalbard deber铆a , en referencia a un grupo de cazadores y tramperos rusos que habitaron el archipi茅lago hace siglos.
Rusia tambi茅n ha recurrido al mismo lenguaje que utiliza para justificar sus acciones en Ucrania, argumentando que necesita proteger a los rusohablantes en Svalbard, seg煤n Svendsen, del CSIS.
Adem谩s, ha acusado repetidamente a Noruega de intentar militarizar las islas.
Nikolay Korchunov, embajador de Rusia en Noruega, afirm贸 que Noruega 鈥渄esdibuja los l铆mites鈥 de la estipulaci贸n del Tratado de Svalbard que proh铆be el uso de las islas con 鈥渇ines b茅licos鈥.
Rusia nunca ha puesto en duda la soberan铆a de Noruega, a帽adi贸 Korchunov, sino que est谩 鈥渋ntentando aclarar鈥 c贸mo ejerce dicha soberan铆a.
El secretario de Estado noruego, Petersson, rechaz贸 las acusaciones de militarizaci贸n y declar贸 a CNN que el Tratado de Svalbard impide el establecimiento de una base de la OTAN en las islas o su uso con fines b茅licos, pero que eso es 鈥渕ucho m谩s limitado y algo muy diferente a ser una zona desmilitarizada鈥.
鈥淪valbard forma parte de Noruega. Svalbard forma parte de la OTAN. Svalbard forma parte de los planes de defensa noruegos鈥, afirm贸.
Pocos creen que Rusia est茅 trazando un camino hacia una acci贸n militar directa. Ya tiene casi todo lo que quiere en Svalbard y est谩 sobrecargada en Ucrania, afirm贸 Andreas 脴sthagen, investigador principal del Instituto Fridtjof Nansen en Oslo.
En cambio, Rusia parece querer utilizar Svalbard como un lugar 鈥減ara demostrar que no se dejar谩n hacer retroceder por Noruega ni por la OTAN en general鈥, afirm贸.
Pero no son solo las acciones de Rusia en Svalbard las que han suscitado preocupaci贸n. Tambi茅n est谩 China.
A diferencia de Rusia, China no es una potencia 谩rtica, pero tiene ambiciones.
En su documento estrat茅gico para el 脕rtico de 2018, se autodenomin贸 un 鈥渆stado cercano al 脕rtico鈥 y mencion贸 repetidamente a Svalbard.
Tambi茅n tiene planes para una 鈥渞uta de la seda polar鈥, un corredor de infraestructura y transporte mar铆timo que atravesar铆a el extremo norte del planeta.
En 2024, mientras China celebraba el 20 aniversario de su estaci贸n de investigaci贸n Ny-脜lesund, una agencia de viajes china llev贸 a m谩s de 100 turistas a Svalbard.
Algunos ondeaban banderas. Uno vest铆a un traje de camuflaje con lo que .
El suceso caus贸 alarma en Noruega, donde ha ido en aumento la preocupaci贸n por las intenciones de China en Svalbard. Seg煤n 脴sthagen, el servicio de seguridad policial y el servicio de inteligencia militar han emitido advertencias sobre las intenciones chinas.
Un portavoz de la Embajada de China en Noruega afirm贸 que su pa铆s participa en los asuntos del 脕rtico 鈥渄e conformidad con el derecho internacional鈥 y que sus intenciones en la regi贸n son 鈥渟alvaguardar los intereses comunes de todos los pa铆ses鈥.
Hay otro factor importante en estas tensiones crecientes: el cambio clim谩tico provocado por el ser humano.
En el verano de 2024, Svalbard bati贸 r茅cords de deshielo, perdiendo , aproximadamente el 1 % de su total, debido a que las temperaturas por encima del promedio.
Cuatro de los 煤ltimos cinco a帽os han de p茅rdida de hielo.
El cambio clim谩tico es, en muchos sentidos, lo que impulsa gran parte del inter茅s general hacia el 脕rtico, afirm贸 脴sthagen. Existe la idea de que el deshielo abrir谩 oportunidades econ贸micas y estrat茅gicas.
La realidad es m谩s compleja. Durante d茅cadas se ha anticipado un flujo constante de barcos a trav茅s del oc茅ano 脕rtico y una avalancha de petr贸leo, gas y minerales provenientes de sus g茅lidas aguas, pero a煤n no ha sucedido. La regi贸n sigue siendo inh贸spita y hostil.
Que el deshielo abra o no la regi贸n 鈥渘o importa鈥, afirm贸 Torbj酶rn Pedersen, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nord.
A帽adi贸 que el 鈥渕iedo a quedarse fuera鈥 impulsa a los pa铆ses a estar presentes en el 脕rtico y ejercer influencia pol铆tica.
Y mientras lo hacen, Noruega parece estar afianzando su control sobre Svalbard.
En 2022, el Gobierno para impedir que los no noruegos votaran en las elecciones de Longyearbyen, a menos que hubieran residido en la Noruega continental durante tres a帽os. 鈥淓sto formaba parte de una aclaraci贸n necesaria. Svalbard no es una zona internacional鈥, declar贸 el secretario de Estado Petersson.
Noruega tambi茅n ha dejado clara su ambici贸n de explotar una vasta extensi贸n del lecho marino 谩rtico alrededor de Svalbard y m谩s all谩 en busca de minerales cr铆ticos.
se ha opuesto al plan: 鈥淨ueremos recordar una vez m谩s a la parte noruega que no ejerce soberan铆a incondicional鈥 sobre Svalbard, dijeron funcionarios rusos en una en 2023.
Luego vino la retirada de los leones chinos, junto con s铆mbolos nacionales, de los edificios de otros pa铆ses en Ny-脜lesund.
鈥淣o hay ninguna estaci贸n de investigaci贸n china en Svalbard鈥, declar贸 Petersson. 鈥淗ay una estaci贸n de investigaci贸n noruega con inquilinos chinos鈥, a帽adi贸. 鈥淓sa es una distinci贸n importante鈥.
Por ahora, Noruega conf铆a en poder 鈥渕antener cierto nivel de estabilidad en esta regi贸n鈥, indic贸 Petersson.
Pero el mundo est谩 cambiando r谩pidamente.
El futuro parece cada vez menos seguro, mientras Trump reitera sus afirmaciones de que Estados Unidos deber铆a ser due帽o de Groenlandia, la alianza de la OTAN se ve sometida a una presi贸n creciente y m谩s naciones buscan cada vez m谩s posicionarse como potencias 谩rticas fuertes en una regi贸n en r谩pida transformaci贸n.
Los pa铆ses podr铆an empezar a pensar que 鈥渓o que importa ahora es el poder y la capacidad de ejercerlo鈥, se帽al贸 脴sthagen, 鈥測 no necesariamente las normas y leyes que hemos establecido durante el 煤ltimo siglo鈥.
The-CNN-Wire
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