El rabino Eli Schlanger se recost贸 en su silla, suspir贸 y sonri贸 como un ni帽o.
鈥溌縀n qu茅 est谩s pensando?鈥, le pregunt贸 Nikki Goldstein.
鈥淓stoy completamente feliz鈥, dijo Schlanger. 鈥淎mo a mi esposa y a mis hijos, y estoy haciendo exactamente lo que se supone que debo estar haciendo. Estoy completamente en mi camino鈥.
Era una ma帽ana de verano y una lluvia ligera ca铆a afuera de la casa de Goldstein. Schlanger llegaba tarde a su llamada de Zoom, pero pronto cayeron en el ritmo de sus habituales conversaciones filos贸ficas y sinuosas.
Ella se describ铆a a s铆 misma como 鈥渦na mujer rubia, de ojos azules, que pasa por blanca鈥 y que a veces sent铆a verg眉enza de ser jud铆a. 脡l era un hombre con gafas y barba que nunca iba a ning煤n lado sin llevar el sombrero negro y la chaqueta de un rabino ortodoxo. Goldstein bromeaba con 茅l diciendo que era la 煤nica jud铆a secular que conoc铆a.
鈥淣o existe tal cosa como un jud铆o secular鈥, la corrigi贸 suavemente Schlanger. 鈥淪implemente somos jud铆os鈥.
Dos semanas despu茅s de esa conversaci贸n, Schlanger estaba dirigiendo una celebraci贸n de Januc谩 cuando sucedi贸. El ambiente esa tarde de domingo en la playa era festivo: los ni帽os com铆an donas rellenas de mermelada y se pintaban la cara, y las familias observaban el encendido de una menor谩 para simbolizar el triunfo de la luz sobre la oscuridad.
A las 7:00 p.m., el tel茅fono de Goldstein se ilumin贸 con mensajes de amigos: . Muchas sirenas y helic贸pteros en camino鈥
Se le hundi贸 el est贸mago. Schlanger se supon铆a que deb铆a estar en el evento.
鈥淥h Dios, podr铆a ser mi rabino鈥, le escribi贸 a una amiga.
A medida que llegaban m谩s detalles por mensajes, Goldstein grit贸. Se desplom贸 en los brazos de su esposo. Y luego aull贸 como un animal herido.
El antisemitismo ha sido llamado 鈥渆l virus de odio m谩s antiguo del mundo鈥. Golpe贸 ese d铆a, hace siete meses, en Bondi Beach, en Sydney, Australia, donde dos simpatizantes del ISIS . Pero lo que sucedi贸 all铆, y c贸mo respondi贸 Goldstein, importa tanto en Estados Unidos por una raz贸n sencilla: el mismo odio se est谩 propagando aqu铆 una vez m谩s.
Muchos jud铆os estadounidenses ya no se sienten seguros en p煤blico. La Liga Antidifamaci贸n (ADL, por sus siglas en ingl茅s) que los ataques contra jud铆os en Estados Unidos el a帽o pasado alcanzaron el nivel m谩s alto en 46 a帽os. Guardias armados patrullan rutinariamente fuera de sinagogas, centros comunitarios jud铆os y escuelas. M谩s jud铆os reportan esconder sus collares con la Estrella de David junto con otros s铆mbolos jud铆os; el 73 % reporta haber experimentado antisemitismo en l铆nea.
Sus temores est谩n bien fundados. Solo el a帽o pasado, un hombre armado dispar贸 y mat贸 a dos j贸venes empleados de la Embajada de Israel en Washington. Otro hombre mat贸 a una anciana jud铆a en una manifestaci贸n pol铆tica en Colorado.
Estados Unidos ha 鈥渃ruzado totalmente el Rubic贸n鈥 en cuanto al antisemitismo, dijo el mes pasado el representante de Florida Jared Moskowitz. 脡l es uno de varios legisladores jud铆os de ambos partidos principales que reportan un aumento en las amenazas personales.
鈥淓sta es la nueva normalidad para los jud铆os en Estados Unidos en este momento鈥, dijo durante una aparici贸n televisiva. 鈥淟os jud铆os est谩n empezando a esconderse en este pa铆s, y esa es la se帽al inequ铆voca de que estamos en una trayectoria muy aterradora鈥.
Parte de este antisemitismo reciente est谩 impulsado por la guerra en Medio Oriente. Despu茅s de que terroristas de Hamas atacaran Israel el 7 de octubre, dando muerte a 1.200 personas, Israel invadi贸 Gaza. Esa guerra ha resultado en la muerte de al menos 72.000 palestinos. Tambi茅n ha provocado un aumento del antisemitismo no solo en Estados Unidos y Australia, sino tambi茅n en toda Europa.
Pero el antisemitismo precede a la guerra en Gaza por siglos. En la Edad Media, a los jud铆os se les llamaba 鈥渁sesinos de Cristo鈥 y fueron expulsados de varios pa铆ses europeos. Disturbios antijud铆os, o pogromos, arrasaron Rusia a finales del siglo XIX. Uno de los linchamientos m谩s notorios durante el periodo de Jim Crow en Estados Unidos fue el de Leo Frank, un hombre jud铆o. Y, por supuesto, la Alemania nazi tambi茅n asesin贸 a unos 6 millones de jud铆os durante el Holocausto.
驴Por qu茅 los jud铆os provocan tanto odio? 驴Existe una manera para que un no jud铆o vea m谩s all谩 de las teor铆as conspirativas antijud铆as y los debates sobre Israel y realmente aprenda algo del juda铆smo que pueda mejorar su vida?
Goldstein y Schlanger ofrecen respuestas a estas preguntas en un nuevo libro, 鈥溾. El libro recorre las conversaciones que Goldstein y Schlanger compartieron despu茅s de su dram谩tico primer encuentro en la UCI de un hospital.
Goldstein estaba en coma y hab铆a sido conectada a un respirador despu茅s de que una neumon铆a colapsara sus pulmones. Los m茅dicos le dijeron a su esposo, Rowan, y a su hija, Liberty, que se prepararan para lo peor. Ella llama a su supervivencia un milagro, desbloqueado por Schlanger cuando sopl贸 un shofar, o cuerno de carnero utilizado durante las altas fiestas jud铆as, sobre su cuerpo en coma.
Su libro es tambi茅n un examen de las Leyes de No茅, una serie de ense帽anzas 茅ticas jud铆as dise帽adas para todos, independientemente de sus creencias. Ambos autores quer铆an mostrar a personas de todas las religiones una forma de vida que ayud贸 a los jud铆os a sobrellevar el exilio y el trauma. El libro ofrece una perspectiva jud铆a sobre todo, desde los peligros del chisme y el deseo de placer f铆sico por encima de la alegr铆a espiritual, hasta si los animales tienen alma y los beneficios de hacer un 鈥渋nventario del alma鈥 al final de cada d铆a.
鈥淨uer铆amos ofrecer algo radicalmente esperanzador: una ventana al pensamiento jud铆o que sea compasiva, relevante y poderosa鈥, escribe Goldstein en el libro.
Schlanger es el ancla emocional del libro. Ilumina un lado de la cultura jud铆a que a menudo queda oscurecido por la cobertura medi谩tica del conflicto en Medio Oriente.
Su entusiasmo, aguda inteligencia y calidez saltan de las p谩ginas. Fue rabino asistente en Chabad de Bondi en Sydney y sirvi贸 como capell谩n en una prisi贸n y un hospital. Fue apodado el 鈥渞abino al azar鈥 porque ten铆a la costumbre de pasar por las casas de las personas sin previo aviso con una sola pregunta: 鈥溌緾贸mo puedo ayudar?鈥
A medida que los eventos antisemitas aumentaron en Australia en los 煤ltimos a帽os, Schlanger asumi贸 un nuevo papel. Se pronunci贸 en contra del odio hacia los jud铆os en eventos p煤blicos, pero su calidez natural se manifestaba incluso al reflexionar sobre temas sombr铆os. En una ocasi贸n, public贸 un video titulado: 鈥淓sta es la mejor respuesta para combatir el antisemitismo.鈥
En el video, Schlanger baila en la calle con una sonrisa bobalicona al ritmo de una animada canci贸n folcl贸rica mientras un vocalista canta: 鈥淪olo un poco de luz aleja la oscuridad鈥. Tambi茅n coloca una menor谩 iluminada en el techo de un autom贸vil mientras aparece un subt铆tulo: 鈥溌縌uieres una menor谩 para tu auto o la ventana de tu casa? 驴M谩ndame un mensaje directo?鈥
鈥淓ra muy abierto y casi infantil en su especie de ingenuidad sobre el mundo鈥, le cuenta Goldstein a CNN con un acento australiano pausado y melodioso. 鈥淪implemente cre铆a que si 茅l ejerc铆a su bondad en el mundo, esta le ser铆a devuelta鈥.
El libro deja claro que Schlanger no cre铆a que uno tuviera que ser jud铆o para recibir la bondad de Dios. Una vez vio a un hombre musulm谩n en el estacionamiento de un supermercado, se le acerc贸 y le pregunt贸 si pod铆an unir fuerzas 鈥減ara llevar luz y sanaci贸n al mundo鈥. Cuando el hijo de otro hombre fue muerto en un evento muy publicitado en Australia, Schlanger encontr贸 el n煤mero del padre, le envi贸 un mensaje de condolencias y le dijo que estaba disponible para hablar.
鈥淧ero no soy jud铆o鈥, respondi贸 el hombre.
鈥淪铆, pero eres humano鈥, respondi贸 Schlanger.
El orgullo de Schlanger por su juda铆smo oblig贸 a Goldstein a reflexionar sobre su crianza. Ella fue criada en una familia que se consideraba australiana antes que jud铆a, 鈥渘i siquiera un cercano segundo lugar鈥. Sab铆a m谩s sobre yoga y meditaci贸n que sobre la Tor谩 o el Talmud. No exhib铆a s铆mbolos jud铆os de identidad, como la Estrella de David.
Incluso cuando enfrent贸 la muerte a帽os despu茅s, justo antes de ser inducida m茅dicamente a un coma, no sab铆a recitar ninguna oraci贸n jud铆a formal.
Cuando se convirti贸 en periodista y autora, mientras trabajaba para revistas de moda como Vogue y Elle, dijo que nunca pens贸 mucho en su etnia.
鈥淪i soy completamente honesta, hab铆a una parte de m铆 que sent铆a verg眉enza de ser jud铆a鈥, dice Goldstein.
Ese sentimiento le parec铆a ajeno a Schlanger. 脡l conoc铆a los riesgos de ser un jud铆o abierto y orgulloso, pero cuando Goldstein expres贸 sus preocupaciones, 茅l cit贸 su fe.
鈥淐uando nos odian, no nos escondemos, no nos acobardamos鈥, le dijo. 鈥淣os volvemos a煤n m谩s jud铆os鈥.
Schlanger fue uno de los principales organizadores de la celebraci贸n 鈥淛anuc谩 junto al mar鈥 el 14 de diciembre de 2025. Goldstein consider贸 pasar por el evento, pero cambi贸 de opini贸n despu茅s de que un almuerzo al que asisti贸 antes se alarg贸.
A las 6:41 p.m., un padre y su hijo armados con rifles y otras armas tomaron posici贸n en un puente peatonal con vista a la playa y abrieron fuego contra la celebraci贸n. Hay un video de Schlanger saludando a la gente antes del tiroteo con una amplia sonrisa.
Mientras la gente se tiraba al suelo, testigos presenciales dijeron que Schlanger permaneci贸 de pie. Enfrent贸 a los atacantes. Las versiones difieren, pero Goldstein dijo que algunas personas lo oyeron decirles: 鈥淒ebe haber otra manera鈥.
Los atacantes dispararon y mataron a Schlanger. Finalmente asesinaron a 15 personas, incluida una ni帽a de 10 a帽os y una sobreviviente del Holocausto de 87 a帽os. Uno de los atacantes fue herido y arrestado, mientras que el otro fue abatido por la Polic铆a. El tiroteo pudo haber sido peor de no ser por la intervenci贸n de un inmigrante musulm谩n de Siria que logr贸 arrebatarle un arma a uno de los presuntos atacantes.
Schlanger muri贸 justo cuando estaba a punto de terminar el cap铆tulo final de su libro con Goldstein. Ten铆a 41 a帽os. 脡l y su esposa, Chaya, tuvieron un hijo 鈥攕u quinto hijo鈥 que naci贸 apenas dos meses antes del tiroteo.
Para Goldstein, la muerte de Schlanger fue catastr贸fica. Fue una p茅rdida para todo el 鈥渆cosistema moral鈥 porque el mundo necesita m谩s personas como 茅l, dice ella.
鈥淣unca dejar茅 de extra帽arlo鈥, escribe Goldstein en el libro. 鈥淪oy 20 a帽os mayor que Eli. Hab铆a planeado que 茅l estuviera a mi lado, recitando el Shem谩 mientras mi alma part铆a de este mundo al siguiente. Dios ten铆a otros planes鈥.
La masacre de Bondi Beach desafi贸 el n煤cleo de la creencia de Schlanger y Goldstein: que existe un Dios benevolente que interviene en la historia. Entonces, 驴c贸mo puede Goldstein seguir creyendo en Dios despu茅s de una p茅rdida tan devastadora?
鈥淟o hago, quiz谩 m谩s que nunca鈥, dice Goldstein a CNN.
Goldstein dice que toma sus se帽ales de Schlanger. 脡l cre铆a que hab铆a vida m谩s all谩 de la muerte corporal; y que Dios ten铆a un plan para todo.
鈥淟a fe no tiene nada que ver con la l贸gica鈥, dice ella. 鈥淓s solo un sentimiento鈥 Con el paso del tiempo, mi fe se ha profundizado, no disminuido, a pesar de la tragedia鈥.
Ese sentimiento incluye una corazonada. Goldstein dice que cree que Schlanger ten铆a una 鈥渋ntuici贸n鈥 de que algo podr铆a sucederle. Es una de las razones por las que 茅l insisti贸 tanto en que ella escribiera su libro cuando ella era esc茅ptica sobre embarcarse en el proyecto. 脡l ve铆a el libro como parte de su legado.
En un pasaje premonitorio, Schlanger se帽ala un desaf铆o que enfrentan los jud铆os cuando se enfrentan a una brutalidad abrumadora por parte de extra帽os.
鈥淓l desaf铆o no es convertirse en lo que luchamos鈥, dijo Schlanger. 鈥淓l desaf铆o es mantenernos humanos, mantenernos sagrados, incluso cuando otros no lo est谩n. Nuestros antepasados conocieron pogromos, la Sho谩, las Cruzadas. Y aun as铆 seguimos encendiendo velas. Seguimos ense帽ando a nuestros hijos. No maldijimos al mundo. Lo bendijimos鈥.
Goldstein est谩 tratando de seguir ese consejo. Se ha convertido en una opositora vocal del antisemitismo, hablando en contra de 茅l en sinagogas, en televisi贸n y en ensayos. Ha participado en un memorial p煤blico organizado para los sobrevivientes del tiroteo en Bondi Beach; y ha recibido una avalancha de comentarios antisemitas en sus cuentas de redes sociales debido a su activismo. Ella dice que ahora tiene una nueva misi贸n: continuar la lucha de Schlanger contra el antisemitismo 鈥渃onstruyendo puentes entre las personas鈥.
Y dice que su libro con Schlanger tiene un nuevo prop贸sito: un d铆a se lo va a presentar al hijo que Schlanger nunca conocer谩 en este mundo 鈥攜 a sus hermanos鈥 para mostrarles qu茅 tipo de hombre era su padre.
鈥淭engo m谩s historias que contar sobre mi viaje con 茅l y mi fe en crecimiento, que est谩 floreciendo incluso en su ausencia鈥, dice.
Goldstein dice que todav铆a est谩 teniendo conversaciones con su rabino. No puede escuchar la voz de Schlanger en un sentido literal, pero puede escuchar sus palabras en su cabeza. Mientras habla sobre Schlanger a trav茅s de Zoom, la luz brilla desde un objeto alrededor de su cuello. Es un collar de oro con la Estrella de David. Sus padres se lo dieron cuando era ni帽a, pero nunca lo us贸; hasta recientemente.
鈥淪iento que 茅l est谩 conmigo todo el tiempo; quiero decir, una presencia realmente tangible, palpable鈥, dice sobre Schlanger.
Mientras asume su nueva misi贸n, Schlanger sigue siendo su gu铆a. Su mensaje para ella, y para otros que enfrentan el mismo virus de odio, es el mismo:
鈥淣o huimos. No nos acobardamos. Nos volvemos m谩s jud铆os鈥.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable 小萝莉影视 Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.