小萝莉影视

Esta es la 煤nica certeza que les queda a los venezolanos, a m谩s de una semana de los terremotos

En las horas posteriores a los potentes terremotos ocurridos la semana pasada en Venezuela, el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, pidi贸 a la poblaci贸n que se mantuviera resguardada y confiara en las autoridades. Muy pronto qued贸 claro que, si los venezolanos se quedaban esperando la respuesta gubernamental, la cat谩strofe podr铆a haber sido peor.

La potencia de los sismos, la magnitud de los da帽os y las emergencias simult谩neas podr铆an colapsar la capacidad de respuesta de cualquier gobierno, pero en el caso de Venezuela la frustraci贸n de sus ciudadanos, dentro y fuera del pa铆s, con la lentitud de las tareas de rescate se explica en la certeza de que Venezuela es un pa铆s quebrado y con limitados recursos para hacer frente a este tipo de emergencias.

Las im谩genes de la devastaci贸n y la falta de respuesta oportuna denunciada en las redes sociales flotaban en la cabeza de la venezolana Soraly Arteaga, presidenta de la Fundaci贸n Principito, cuando prest贸 el nombre de su organizaci贸n para coordinar el env铆o de insumos desde Lilburn, un suburbio de Atlanta, hasta Venezuela. Hasta el domingo Arteaga hab铆a recibido al menos 40 toneladas de alimentos no perecederos, herramientas para remover escombros y productos de higiene personal en un operativo que reuni贸 a m谩s de 600 voluntarios que se encargaron de clasificar los productos, seg煤n dijo a CNN.

Arteaga explic贸 que enviar铆a esa donaci贸n por carretera hasta Miami, desde donde saldr铆a hacia Venezuela bajo el paraguas de una organizaci贸n internacional sin 谩nimo de lucro, que tiene, dice, la infraestructura necesaria para repartirla. En ninguna parte de su detallado plan se planteaba contactar a las autoridades venezolanas para distribuir la ayuda.

鈥淣osotros no trabajamos con el Gobierno, sino con oeneg茅s de Venezuela鈥, dijo a CNN. 鈥淓s una ayuda directa鈥.

Tampoco el empresario venezolano Radamez Rouffet, quien trabaja en Atlanta, busc贸 el apoyo de las autoridades para intentar ayudar en la hora m谩s cr铆tica de la cat谩strofe. Junto a un grupo de amigos y urgido por la llamada de una amiga que hasta el viernes, 48 horas despu茅s de los potentes sismos, ten铆a a su padre sepultado entre los escombros del edificio Aguja Azul de Catia La Mar, una de las zonas del estado La Guaira m谩s afectadas por los sismos, Rouffet alquil贸 una gr煤a telesc贸pica, una herramienta que remueve losas de concreto de los edificios que colapsaron, y otras dos maquinarias pesadas. 鈥淨uer铆a ayudar de la forma m谩s efectiva posible. Ya hab铆a muchas personas recogiendo insumos y pens茅 que alquilando todo eso y envi谩ndolo all铆 donde no hubiera llegado la ayuda oficial era una buena manera鈥, dijo a CNN. Una semana despu茅s, la gr煤a segu铆a apoyando el trabajo de los rescatistas en el edificio, inform贸 Rouffet.

Cuenta Roufett que, hasta el viernes en la tarde, cuando decidi贸 alquilar las maquinarias, por la que paga unos US$ 1.740 diarios, las autoridades no hab铆an llegado hasta ese edificio de Catia La Mar. Muchos videos en redes sociales mostraban a vecinos intentando remover escombros pesados con el apoyo de herramientas precarias para la magnitud de la tragedia. Ahora Rouffett agradece haberse apurado para rentar la maquinaria. El viernes en la noche las autoridades restringieron el paso hacia las zonas devastadas, una decisi贸n que caus贸 malestar, pero que el Gobierno de Delcy Rodr铆guez present贸 como la manera de agilizar el desplazamiento de los equipos de rescate y atenci贸n a las v铆ctimas por la 煤nica autopista que comunica a Caracas con La Guaira. Mientras tanto, Rouffet dice que sigue recolectando dinero para pagar la gr煤a, incluso de personas desconocidas.

Como ellos, muchas personas quieren ayudar asegur谩ndose de que no haya intermediarios. Una muestra de desconfianza especialmente visible en las m煤ltiples iniciativas de ayuda motorizadas dentro y fuera de Venezuela.

No es nueva la desconfianza de los venezolanos con sus autoridades, pero la brecha se ha ensanchado durante los 27 a帽os de gobiernos chavistas, de acuerdo con las mediciones hist贸ricas de , el estudio anual que mide el estado de la opini贸n p煤blica en 18 pa铆ses de Am茅rica Latina. Si en 2002, el tercer a帽o de la autodenominada Revoluci贸n Bolivariana, 61,2 % de los encuestados dec铆a tener poca o ninguna confianza en el gobierno de Venezuela, en 2024 el 80,3 % de los entrevistados manifestaron la misma opini贸n.

Entre una y otra fecha se profundiz贸 la polarizaci贸n en Venezuela. Muchos ciudadanos comenzaron a sentir que el gobierno no los representaba apenas comenzado el gobierno de Hugo Ch谩vez. En 2001, dos a帽os despu茅s de asumir el poder, el entonces presidente comenz贸 a llamar 鈥渆scu谩lidos鈥 a sus rivales pol铆ticos, un t茅rmino peyorativo que luego se extendi贸 a la ciudadan铆a que lo adversaba. Y esa zanja se fue ahondando conforme se extendi贸 el hostigamiento a los funcionarios estatales que entre 2002 y 2003, con el apoyo de la organizaci贸n S煤mate, liderada entonces por Mar铆a Corina Machado, respaldaron con sus firmas la celebraci贸n de un refer茅ndum revocatorio en contra de Ch谩vez.

Con esos nombres se elabor贸 la 鈥渓ista Tasc贸n鈥, llamada as铆 por el apellido del diputado chavista que la difundi贸, que fue ampliamente utilizada por el Gobierno para la discriminaci贸n y la persecuci贸n pol铆tica, como ha quedado documentado en un de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos e de organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos. El Gobierno siempre neg贸 que existiera esa lista y las retaliaciones denunciadas, pero ese episodio qued贸 muy presente en la psique de los venezolanos como un ejemplo de la partidizaci贸n de las instituciones.

A lo largo de este siglo hubo tambi茅n una progresiva p茅rdida de confianza en el relato oficial de los organismos del Estado. La diferencia entre el parte oficial de muertos, heridos y damnificados de los sismos y los estimados de otras organizaciones trae el recuerdo del deslave de Vargas.

Nunca hubo una cifra oficial de muertes de aquella tragedia de 1999. Las proyecciones de los organismos internacionales no bajaron de los miles de v铆ctimas, seg煤n la fuente consultada. Desde 2018, el Banco Central de Venezuela no actualiza las cifras de la deuda externa de Venezuela y a partir de 2017 el Consejo Nacional Electoral (CNE) no public贸 resultados auditables y verificables tres procesos electorales ocurridos entre ese a帽o y 2025. De ellos, el m谩s resonante fue la elecci贸n presidencial de 2024. El presidente del CNE, Elvis Amoroso, anunci贸 la victoria de Nicol谩s Maduro, pero observadores internacionales, como el Centro Carter, determinaron que el opositor Edmundo Gonz谩lez hab铆a triunfado.

A Delcy Rodr铆guez le toca remontar una doble cuesta. No solo est谩 al mando de un pa铆s en ruinas y totalmente dependiente de las decisiones que se toman en Washington, hasta al punto de ser considerado un protectorado por sus cr铆ticos m谩s recalcitrantes, sino que hered贸 la desconfianza de los gobiernos chavistas que manejaron una enorme bonanza petrolera y tambi茅n crearon las condiciones para aventar, hasta mayo de 2026, a casi siete millones de personas, seg煤n la Plataforma de Coordinaci贸n Interagencial para Refugiados y Migrantes.

Todos ellos est谩n fuera de su pa铆s intentando ver c贸mo ayudan a paliar los efectos de los terremotos m谩s potentes en un siglo en Venezuela. Los anima la certeza de que solo se tienen a s铆 mismos para socorrerse, como lo aprendieron en el exilio.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable 小萝莉影视 Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Federal 小萝莉影视 Network Logo
Log in to your 小萝莉影视 account for notifications and alerts customized for you.